La revisión de la paradoja de Cloverfield

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Aina Martin
@ainamartin
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El hecho de que la franquicia de Cloverfield fuera atípica ya se conocía, pero esta vez, Bad Robot Productions, la producción fundada por JJ Abrahms, realmente las superó a todas. Después de una larga espera, una campaña viral ligeramente delgada y poca información certera, el tercer capítulo de la saga Cloverfield no solo se presenta con un tráiler durante el Super Bowl LII el 4 de febrero, confirmando el título The Cloverfield Paradox, pero también se lanza muy poco después en la plataforma Netflix. Sin aviso, sin anuncio previo, sin vista previa de prensa. Ayer, 5 de febrero, la mayoría de los espectadores, fanáticos y suscriptores de Netflix se detuvieron, sorprendidos por la noticia. Ni que decir tiene: el revuelo se ha apoderado de todos, dejándose arrullar por la idea de ver el nuevo Cloverfield. Pero, ¿cómo se posiciona este tercer capítulo?



Una franquicia particular

La historia de Cloverfield es un poco peculiar, nacida en 2008 como una película basada en el descubrimiento de una tarjeta de memoria en lo que fue Central Park. Dentro de la tarjeta de memoria está grabada la historia de un grupo de jóvenes que, por la noche, se ven envueltos en lo que en un principio parece ser un desastre nuclear pero que, poco después, resulta ser algo muchísimo peor. En los días posteriores al lanzamiento, sitios, videos y noticias falsos poblaron el mundo de Internet, un poco como lo que sucedió en el caso de The Blair Witch Project, tomando todo como cierto. La paradoja de Cloverfield, dirigida por Julius Onah, quisiera ser la precuela, el origen de lo que sucedió esa noche; o más bien, lo que dio acceso a las terribles criaturas al planeta Tierra. La campaña comenzó el pasado mes de enero con un anuncio de Tagruato, la multinacional en torno a la cual gira todo el marketing viral y el universo del cine: “Tokio, 10 de enero de 2018, Tagruato ha iniciado el desarrollo de una tecnología para una fuente de energía revolucionaria. En lo que CEO Garo Yoshida llamó un gran paso adelante para nuestro planeta. Esta energía renovable se desarrollará durante cuatro años, luego tomará otros seis años para que los reguladores internacionales la aprueben. Esta fuente se lanzará el 18 de enero de 2028 ".



La guerra de los mundos

La película estaba en desarrollo desde 2012 con el título La partícula de Dios, pero sin estar vinculada a la serie. Solo después del desarrollo de 10 Cloverfield Lane, una secuela espiritual lanzada en 2016, se decidió confirmarlo como un tercer episodio, posponiendo su lanzamiento una y otra vez. La paradoja de Cloverfield refuerza así la hipótesis de un universo que une los tres proyectos y, además, es la clave de las conexiones de las dos películas anteriores, dando una visión más o menos precisa del futuro. La idea no es solo explicar los orígenes de todo esto, sino jugar mucho con el concepto de paradoja para estropear las líneas de tiempo dentro de las cuales se mueven las tres historias. De hecho, la peculiaridad de esta franquicia es que, además del título, las tres películas tienen estilos claramente diferentes. En el primer caso estamos hablando de una película de monstruos reales, en el segundo de un thriller psicológico y en The Cloverfield Paradox la estructura es la de un thriller común ambientado en el espacio que, no poco, hace un guiño a la más reciente Life and Alien: Pacto.

La historia gira en torno a un grupo de astronautas que, gracias al uso de una nueva tecnología experimental, intentan solucionar el problema de una fuerte crisis energética que está llevando al planeta a su completa destrucción. Su misión es catalizar, a través de un acelerador de partículas, tanta energía como sea posible del espacio. De esta forma tendríamos una fuente inagotable de energía que permitiría la supervivencia de todo el mundo. Pero, ¿qué podría implicar todo esto? Tan absurdo como una hipótesis, catalizar tal masa de energía corre el riesgo de abrir las puertas de universos paralelos, mezclándolos.



Para una buena primera parte de la película, el desarrollo de la historia es muy interesante, aunque enseguida se muestra, como tipología, la más canónica de las tres. Teorías, hipótesis, una marcada dosis de suspenso y la acertada mezcla de sospechas entre todos los protagonistas, astronautas pertenecientes a distintos países, hace que la estructura narrativa sea muy decisiva. Incluso después de lo que es el accidente desencadenante, el inmenso obstáculo al que se enfrentan los protagonistas, parece que la película sabe exactamente dónde quiere llegar. Salvo que, jugando demasiado con el mismo concepto de paradoja, la película comienza a convertirse en un conjunto de trucos sin ninguna coordinación real entre ellos. Está perfectamente claro que la intención es anular el sentido lógico del tiempo, permitiendo que las tres películas coexistan en un mismo universo formado por diferentes líneas de tiempo, pero al mismo tiempo el concepto resulta sumamente confuso. Las ideas son esquemáticas, lanzadas al espectador sin darles el peso adecuado. Nos basamos en la idea de paradoja, explotándola sin sentido común y, por tanto, tomando como válido cualquier truco o truco colocado dentro de la narrativa. La segunda parte de la película se vuelve surrealista. Una de las cosas más difíciles de hacer al narrar mundos paralelos, irreales o imaginativos es crear coherencia narrativa en ese mundo. Dar reglas incluso al mundo más ilógico posible, para hacerlo plausible para el espectador: en cambio, en La paradoja de Cloverfield todo se deja al azar, a la interpretación del espectador, dando la sensación de prisa, cansancio y pereza.


Parecería que el director, los guionistas y el propio JJ Abrahms han tirado la toalla a mitad de proyecto, cansados, aburridos, incapaces de encontrar mejores soluciones que las utilizadas hasta ese momento. Al igual que los protagonistas, la película también pierde su rumbo, aflojando su control sobre la participación de la audiencia. Sin duda nos encontramos ante una narrativa mayoritariamente amena, lo que nos da una idea bastante clara de hacia dónde querrá apuntar la franquicia en el futuro, pero al mismo tiempo es una película que no ha sabido explotar al máximo el material. a su disposición.


Comentario

En general, La paradoja de Cloverfield, aunque es una película que de alguna manera se disfruta, resulta ser una operación incoherente, sin ton ni son. Una película que se apoya demasiado en trucos y trucos, revelándose como la obra menos exitosa de toda la saga.

PROS

  • La película es la clave del universo expandido de toda la franquicia.
CONTRAS
  • La historia no ha sabido explotar plenamente sus puntos fuertes.
  • La película es, con mucho, la menos exitosa de la saga.
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